CORRE PAPÁ, YO SIEMPRE ESTARÉ EN LA META

4 julio, 2019 Eva Mª Navarro Albaladejo

CORRE PAPÁ, YO SIEMPRE ESTARÉ EN LA META

Este cuento está dedicado a todos aquellos hombres que día a día corren su propia carrera de obstáculos, la de ser padres de familia. Para todos aquellos que han decidido emprender esta aventura dónde no siempre es fácil y divertido, donde se ríe, se llora, se acierta, se falla, se cae, se levanta, se pasa calor y frío, pero también está llena de reconfortantes y cálidos abrazos, de esperanza, de ilusión… porque lo importante es que Ellos están siempre en la meta.

El papá de Lea pasa mucho tiempo en las montañas, mañanas , tardes, noches, a veces incluso días enteros

El papá de Lea es fuerte y valiente y siempre vuelve de la montaña contento.

A veces, en la montaña el papá de Lea tiene frío, pero se tapa con las hojas y cuando pasa la tormenta sigue corriendo.

En la montaña, a veces el papá de Lea se pierde y no sabe qué camino tomar. Pero si no coge el camino bueno, retrocede y vuelve a intentarlo.

Cuando el sol brilla muy fuerte el papá de Lea pasa mucho calor, y busca ríos para refrescarse.

Durante la noche, aúllan lobos y sobrevuelan aves rapaces, el papá de Lea se asusta y llora de miedo, pero enseguida amanece y sigue corriendo con una sonrisa.

Un día el papá de Lea se quedó sin agua, pero una paloma mensajera voló tan rápida como pudo a avisar a mamá, y ésta le mandó una botella bien fresquita.

Mamá dice que tenemos que estar siempre mirando el cielo, alerta por si papá nos necesita.

Un día el papá de Lea no vio una gran piedra que había en el camino y calló de bruces contra el suelo. Se hizo mucho daño, pero descansó y cuando se encontró mejor siguió corriendo

El papá de Lea a veces encuentra agujeros enormes en la montaña que le impiden cruzar al otro lado. Pero siempre encuentra amigos que le ayudan y sigue corriendo.

El papá de Lea le dice a Lea que en ocasiones hay que pedir ayuda y dejarse ayudar.

A veces el papá de Lea tarda mucho en regresar, pero Lea y su mamá se entretienen jugando, cantando o incluso soñando. La mamá de Lea dice que hay que tener paciencia

Cuando el papá de Lea ve a lo lejos a Lea y a su mamá siempre sonríe y aunque esté cansado corre aún más rápido para abrazarlas.

Cuando Lea ve a lo lejos a su papá también corre a abrazarlo.

Al llegar, el papá y la mamá de Lea siempre se miran, y sin hablar también se funden en un gran abrazo.

Un día Lea le preguntó a su papá por qué corría tanto, era tan valiente y tenía tanta fuerza, qué cual era su secreto.

El papá de Lea le dijo que no había ningún secreto que simplemente corría, era valiente y se esforzaba porque sabía que Lea y su mamá siempre le estaban esperando.

FIN

Comments (2)

  1. Me parece un relato precioso, realmente es lo que un padre hace por sus hijos y por su pareja. Volviendo a casa con una sonrisa para estar con quien de verdad importa. Tu familia. Precioso. Gracias por compartirlo. Un beso grande misbombilla.

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